La conciliación de peajes no tiene por qué esperar al corte de cada 10 días
Cruzar el estado de cuenta del TAG contra los cruces reales se hace a mano, cuando da tiempo. Un agente que lo hace conforme llega cada cruce cambia cuándo te enteras de un cruce huérfano — no si te enteras.
En la mayoría de las flotas, alguien concilia peajes cuando llega el estado de cuenta del TAG (Mexico's toll transponder) — cada 10 días, cada quincena, cuando hay tiempo entre despachos. Hasta ese momento, nadie sabe si un cruce está mal cobrado, si falta por registrar, o si pertenece a un viaje que ya se liquidó y cerró sin ese gasto adentro.
El problema no es la regla fiscal. Es cuándo te enteras.
Ya existe una guía completa de qué exige el SAT (Mexico's tax authority) para acreditar el estímulo del 50% de peaje y por qué el estado de cuenta del TAG no basta por sí solo — ver el método de tres columnas si ese es el problema que tienes enfrente. Este artículo es sobre algo distinto: por qué esa conciliación se hace por lotes, cada 10 días, en vez de conforme pasa cada cruce.
La respuesta corta es que nadie se sienta a conciliar un cruce a la vez — se junta el trabajo hasta que el volumen justifica sentarse a hacerlo. El costo de esa espera no es el trabajo en sí: es todo lo que pudo haber pasado mientras nadie miraba.
Qué se pierde en los 10 días de espera
- El cruce huérfano se vuelve más difícil de investigar. Preguntarle al operador "¿pasaste por esta caseta el martes?" funciona. Preguntarle por un cruce de hace nueve días, no tanto.
- El viaje ya se liquidó sin ese gasto. Si el cruce llega después de que el viaje cerró, alguien tiene que decidir si reabre la liquidación o se resigna a que ese cruce quede fuera del expediente.
- El cruce de la unidad equivocada circula más tiempo sin corregirse — y cada día que pasa es un día más en el que ese cargo pudo colarse a la liquidación de la unidad que sí tenía el TAG puesto.
Cómo cambia con un agente que concilia por cruce, no por lote
En vez de esperar el corte, el agente de conciliación de Likida cruza cada cruce del TAG contra los viajes reales de la flota conforme el proveedor lo reporta. El emparejamiento es el mismo que exige el estímulo fiscal —fecha, caseta, unidad, viaje abierto en ese tramo— solo que corre todos los días, no cada vez que alguien abre el Excel.
Qué pasa con un cruce que sí empareja
Se asienta contra el viaje correspondiente y queda listo para la liquidación cuando el viaje cierre — sin que nadie lo teclee ni lo busque a mano.
Qué pasa con un cruce huérfano
- Se marca como discrepancia el mismo día, no nueve días después.
- El contralor lo ve en su bandeja mientras el operador todavía se acuerda de ese tramo.
- Nadie decide en automático a qué viaje pertenece — la IA no inventa un cruce que no pudo emparejar solo; lo señala para que una persona decida.
Por qué esto no reemplaza el criterio del contralor
El agente no decide qué cruce es válido ni resuelve una disputa con el proveedor del TAG — eso sigue siendo criterio humano. Lo que hace es asegurar que esa decisión se tome con el cruce fresco, no con un estado de cuenta de hace una quincena donde ya nadie se acuerda del contexto.
Lo que esto significa para el cierre de mes
Cuando la conciliación corre todos los días, el cierre de mes deja de ser el momento en que se descubren los problemas — es el momento en que se confirma que ya no quedan. La diferencia entre esas dos cosas es la diferencia entre cerrar el mes y perseguir el mes.
¿Cuántos cruces de peaje de la quincena pasada podrías explicar hoy, uno por uno?
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